Institucional

La vida de Josefina Gana de Johnson

Doña Josefina Gana de Johnson nace en el año 1856. Se casó con don Alfredo Johnson y tuvo una larga familia, aunque enviudó joven por lo que debió buscar trabajo para mantenerla y poder así, proveer de lo necesario. Logró ganar una propuesta para hacer los uniformes de los soldados chilenos y organizó un sistema en que muchas dueñas de casa le ayudaban desde sus hogares a confeccionarlos. Formó una eficiente industria que persistió muchos años. A su muerte, el negocio fue comprado por un empresario y pasó a llamarse Vestex Confecciones.

La señora Josefina, era una mujer de gran fe y misa diaria. Fue valiente, luchadora y muy  preocupada por los niños abandonados. Este interés la llevó a unirse a otras 7 señoras para fundar en 1894 la Protectora de la Infancia, respondiendo al llamado que hacía Su Santidad el Papa León XIII en la Encíclica Rerum Novarum, para atender a los graves problemas sociales que en aquella época estaban presentes en la sociedad.

Con la fundación de la Protectora, asumió como la primera secretaria. Posteriormente, debido a que el primer directorio de la Protectora no contemplaba el cargo de Vice-Presidenta, al aprobarse los estatutos en 1895, correspondió hacer algunos cambios en el gobierno de la institución y fue elegida como Vicepresidenta la Sra. Josefina Gana de Johnson. En su cargo de secretaria la sucedió su hija Adelaida.

Ejerció como vice presidenta, casi sin interrupción hasta 1926, año en que presentó su renuncia por motivos de enfermedad. El directorio con pesar tuvo que aceptarla y acordó “agradecerle sus valiosos servicios y nombrarla Vice-Presidenta Honoraria Fundadora”[1]   Con sobrada razón se le gratificó su trabajo por aproximadamente 30 años, durante los cuales muchas veces le correspondió presidir las sesiones del Consejo.

La señora Josefina falleció el año 1929 y la presidenta en esa ocasión, señora Elena Ross de Tocornal, “hizo un recuerdo de gratitud y cariño a la memoria de la Señora Josefina Gana de Johnson, recientemente fallecida, a quien debe la Protectora de la Infancia su fundación, conjuntamente con la Sra. Emiliana Subercaseaux de Concha, le dedicó toda su actividad y talento y fue durante muchos años vicepresidenta de la Sociedad, hasta que por motivos de salud se vio obligada a abandonar este cargo, pero desde su casa siempre mostraba el gran cariño e interés que tenía a la obra que ella había formado, la Protectora.

Con la muerte de la Señora Josefina, pierde una de sus más queridas directoras, el Directorio quiere dejar constancia del sentimiento y gratitud que deben a la Sra. Gana de Johnson”[2].  Además, “se acordó colocar una plancha con el nombre de la Señora Josefina Gana de Johnson como muestra de gratitud por lo mucho que le debe la Protectora”[3].

La escuela primaria existente en la Casa de Mapocho buscó una nueva ubicación con el traslado al Campus Las Nieves. En 1937 la escuela interrumpió su labor por falta de local adecuado, pero las religiosas hicieron clases al aire libre a los niños albergados.[4] Al año siguiente tampoco la enseñanza se realizó en forma normal, por lo que la Escuela Primaria funcionó en locales provisorios[5], sin embargo se acordó nombrarla como Josefina Gana de Johnson.[6] Las clases funcionarían provisoriamente en locales del nuevo edificio[7], en lo que actualmente se conoce como el Centro Parvulario Sara Philippi I.

Una vez que la escuela primaria incorpora la jornada escolar completa, se construyó el colegio que hoy se encuentra en el Campus Las Nieves. Esto se hizo en el año 2000, con recursos que aportó el Ministerio de Educación y en mayor medida La Protectora de la Infancia.

 

[1] Libro de Actas 1, 1926, p. 208.

[2] Libro de Actas 1, 1929, p. 289.

[3] Libro de Actas 1, 1929. p.312.

[4] Ver Libro de Actas, 2, 1º de Abril de 1938, p.269.

[5] Ver Libro de Actas, 2, 28 de Julio de 1938, p.300.

[6] Ver Libro de Actas 3, 7 de Diciembre de 1938.

[7] Ver Libro de Actas 3, 31 de Agosto de 1939, p. 50 y 51.